El dolor crónico afecta a más del 20% de la población mundial.
En 2010 fue declarado una enfermedad en sí misma y su tratamiento un derecho humano.
En 2014 el Ministerio de Sanidad creó una estrategia para su abordaje.
En 2015 se constituyó el grupo interterritorial para aunar estrategias comunitarias.
Desde 2015 la SED trabaja en la creación de la Declaración de El Escorial como vehículo de unión de estrategias, sociedades, pacientes, profesionales sanitarios y universidad.